Más de 500 personas participaron en la inauguración de la Feria Libre de Arquitectura en Barrio Franklin

Más de 500 personas participaron en la inauguración de la Feria Libre de Arquitectura en Barrio Franklin

  • El evento culminó con la conferencia del arquitecto español Andrés Jaque, fundador de Office for Political Innovation (OFFPOLINN), quien se refirió a lo “común y lo corriente” de sus obras, muchas de ellas ubicadas en el límite de la arquitectura y el arte.

Santiago, viernes 4 de octubre de 2019.- Junto a una enorme cantidad de público, compuesta por arquitectos, estudiantes, locatarios y vecinos del Barrio Franklin, se realizó la inauguración de la XXI Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile. El evento se presenta este año como una Feria Libre de Arquitectura centrada en lo “común y corriente”, con cerca de 250 actividades para todo público, desplegadas a través de una serie de carros móviles en Iquique, La Serena, Santiago y Puerto Montt, durante todo el mes de octubre.

El invitado internacional a cargo de abrir la serie de charlas que trae esta Bienal fue el reconocido y vanguardista arquitecto español Andrés Jaque, quien el año 2014 recibió el León de Plata al Mejor Proyecto e Investigación de la 14° Bienal de Venecia; el 2015 ganó el prestigioso concurso “Young Architects Program” (Programa de Jóvenes Arquitectos) del MoMA PS1 en Nueva York; y el 2016 el Premio “Frederick Kiesler”, que distingue trayectorias desarrolladas en los límites del arte y la arquitectura.

En el marco de la inauguración de la Feria Libre de Arquitectura, Jaque expuso tres trabajos paradigmáticos de su trayectoria “PHANTOM, Mies as Rendered Society”, “IKEA Disobedients” y “Los Escaravox”, además de presentar otras obras que está desarrollado en paralelo junto a Office for Political Innovation (OFFPOLINN), su oficina con sede en Madrid y Nueva York. Al final de su conferencia conversó con Nicolás Valencia de ArchDaily.

Al hablar de “PHANTOM, Mies as Rendered Society” distinguió entre el espacio abierto al público y el del sótano de este edificio para ejemplificar el debate actual “entre una arquitectura que está editada, trabajada, para que produzca una sensación de realidad a partir de la evacuación de las cosas que la conectan con los tejidos socio tecnológicos que la hacen posible, y un sótano que está cargado de realidad”.

En este contexto, mostró el lugar donde los trabajadores calientan la comida y comen “en las paredes de este espacio ellos están componiendo collages con las invitaciones que les llegan de otras instituciones y, eso, está mucho más conectado con el trabajo que hicieron Lilly Reich y Mies van der Rohe -componiendo lo social a través de fragmentos y materiales heterogéneos- que esta imagen idealizada, editada, desposeía de las complejidades del día a día, del pabellón que todos visitamos y fotografiamos para mostrar en Instagram”, explicó.

Jaque presentó además el proyecto “Los Escaravox”, que partió del encargo de hacer unos sombreadores en el Matadero de Madrid, un lugar muy grande que estaba pensado para el tráfico de camiones, animales y, por lo tanto, sin condiciones de confort para los humanos “diseñamos estas sombrillas gigantes, motorizadas y móviles -como los carros de la Bienal- con la idea de que la propia movilidad permitiese una flexibilidad de usos en estos espacios públicos para que se produjese un urbanismo performativo. Equipamos las sombrillas con pantallas, alta voces y luces, para que tuvieran la capacidad, no solo de convocar lo social, sino que también de contribuir a la construcción social con elementos que diesen voz a cualquiera que se apuntase en una lista”, dijo.

Considerando que uno de los grandes desafíos que vivimos en estos momentos es extender la idea de lo social más allá del humanismo, tomando en cuenta que los humanos nos extendemos y dependemos de otros tipos de seres vivos y entidades (paisajes, seres vivos, comunidades), Jaque presentó un proyecto que están desarrollando en Venecia que busca “aportar con una arquitectura que haga que los humanos renegociemos nuestra relación con los océanos”. Ubicado en Giudecca, utiliza la iglesia de San Lorenzo “para convertirse en una embajada, un mediador entre humanos y lo oceánico” con la idea de generar, a través de la arquitectura, nuevas alianzas con la acidez del océano, con los tejidos de coral, con las especies animales que viven allí “desarrollamos el Parlamento del Océano donde, a través de una serie de barcos que la Fundación Thyssen-Bornemisza tiene en el Índico y el Pacífico será posible establecer conversaciones a tiempo real con las profundidades del mar. Esto requerirá un tipo de arquitectura pública que va más allá de las ideas de lo cívico que hemos podido representar hasta ahora” concluyó.

Al final de su conferencia enfatizó que la forma más radical de política en estos momentos no es la disputa, tampoco es el consenso, sino que simplemente “hacer que más cosas sean posibles de manera que lo original, lo disidente, lo alternativo pueda hacerse presente en el espacio común”.

La ceremonia de inauguración de la Feria Libre de Arquitectura contó con la participación del alcalde de Santiago, Felipe Alessandri; la Presidenta del Comité de Administración Mercado Matadero Franklin, Olimpia Nadales; el Presidente del Colegio de Arquitectos de Chile -organizadores de la Bienal-, Humberto Eliash; y el equipo curatorial de la Bienal compuesto por Beatriz Coeffé, Joaquín González, Vesna Obilinovic, Juan Pablo Urrutia y Tomás Villalón, quienes presentaron su “Manifiesto” sobre lo común y lo corriente.

Una vez concluida la ceremonia los cientos de participantes visitaron la exposición de la Muestra de la Feria Libre de Arquitectura en el Galpón del Matadero Franklin, la que estará abierta a todo público mientras se desarrolle la Bienal, y disfrutaron de un cóctel de locales gastronómicos del Barrio Franklin.

 

Manifiesto Feria Libre de Arquitectura